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Así fue la matanza del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, unos de los dias mas sangrientos de la historia de Mexico.

A más de cinco décadas, nadie sabe cuántas personas murieron durante la masacre: el gobierno dijo que sólo fueron 26, pero la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos estima que fueron entre 150 y 350 víctimas.

Eso sin contar a los miles de detenidos y los cientos de heridos que dejaron los balazos que vinieron por parte de soldados adscritos al Batallón Olimpia del Ejército Mexicano.

La matanza en Tlatelolco hace 51 años fue una de las más grandes que se ha registrado en México hasta la actualidad.

El movimiento estudiantil de 1968 en México se gestó dos meses antes del genocidio en Tlatelolco: todo inició el 22 de julio durante una pelea de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en la Ciudadela.
La campal fue disuelta violentamente por el grupo de Granaderos del Distrito Federal, lo que desató una ola de protestas por el abuso policial cometido contra los jóvenes. Esto provocó que policías y militares resguardaran las instalaciones de la UNAM y el IPN.

Fueron más de dos meses de protestas a las cuales incluso se sumó el rector de la UNAM, Javier Barros Sierra, quien marchó con sus estudiantes para exigir la salida de los militares; justo en esos meses se gestó el Consejo Nacional de Huelga (CNH), quienes convocaron a marcha el 2 de octubre, días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de México 1968.

El movimiento de 1968 en México fue un movimiento social​ en el que además de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN), El Colegio de México, la Universidad Autónoma Chapingo, la Universidad Iberoamericana, la Universidad La Salle, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), participaron profesores, intelectuales, amas de casa, obreros, campesinos, comerciantes y profesionales en la Ciudad de México y estados como Coahuila, Durango, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz, constituidos en el órgano directriz del movimiento denominado Consejo Nacional de Huelga (CNH). El movimiento contó con un pliego petitorio del CNH al Gobierno de México de acciones específicas como la libertad a presos políticos y la reducción o eliminación del autoritarismo. De fondo, el movimiento buscaba un cambio democrático en el país, mayores libertades políticas y civiles, menor desigualdad y la renuncia del gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que consideraba autoritario.

El estado mexicano caracterizó el movimiento como el intento de derrocar al gobierno, instaurar un régimen «comunista» como parte de un «Plan Subversivo de Proyección Internacional» y lo criminalizó, argumentando que sus participantes eran terroristas, delincuentes o un peligro para la seguridad nacional. Por ello, fue reprimido continuamente durante el transcurso del mismo y con el fin de terminarlo, el 2 de octubre de 1968 perpetró la masacre de Tlatelolco en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, logrando disolver el movimiento en diciembre de ese año. El hecho fue cometido de manera conjunta como parte de la Operación Galeana por el grupo paramilitar denominado Batallón Olimpia, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), la llamada entonces Policía Secreta y el Ejército Mexicano, en contra de una manifestación convocada por el CNH. De acuerdo con lo dicho por sí mismo en 1969, y por Luis Echeverría Álvarez7​, el responsable de la matanza fue Gustavo Díaz Ordaz.

Así se vivió ese 2 de octubre:

09:00 horas | Comienzan las negociaciones

La convocatoria era para congregarse en un mitin y luego hacer una marcha de la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, hacia el Casco de Santo Tomás del IPN, instalaciones que estaban tomadas por el Ejército.

Sin embargo, esta se canceló luego de que Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla y Anselmo Muñoz, miembros del CNH, se reunieran cerca de las 09:00 horas del 2 de octubre para negociar con el gobierno.

10:00 – 16:00 horas | Militares infiltrados y escondidos

Pese a las negociaciones, ya se desplegaba un operativo con militares encubiertos y vestidos de civiles en la Plaza de las Tres Culturas; los efectivos castrenses y francotiradores se resguardaron en azoteas y edificios, todos bajo las órdenes de Luis Gutiérrez Oropeza, jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP) y de Marcelino Barragán, quien comandaba al Batallón Olimpia.

16:00 horas | El inicio de la tragedia

Los estudiantes y demás manifestantes comienzan a llegar a la Plaza de las Tres Culturas; a ciencia cierta no se sabe cuántas personas se congregaron en Tlatelolco, pero se estima que eran más de 10 mil.

Desde ese momento y hasta minutos antes de las 18:00 horas, oradores toman la palabra y se dirigen a los asistentes.

17:55 horas | Se encienden dos bengalas

Tras casi dos horas de iniciado el mitin, el cielo de Tlatelolco se ilumino por dos bengalas que lazó un helicóptero del Ejército, una verde y la otra roja; esa era la señal para comenzar con la matanza del 2 de octubre de 1968.

Una fila de militares, acompañada por tanquetas y vehículos de asalto, entró a la Plaza de las Tres Culturas; a ellos se sumaron miembros del Ejército, de la Dirección Federal de Seguridad, de la Policía Judicial Federal y del Servicio Secreto.

Luego comenzaron los disparos. La gente corría despavorida, no sólo eran estudiantes, había niños, mujeres, profesores, vendedores y hasta algunos curiosos que se habían acercado a ver qué pasaba.

20:00 horas | Detienen a sobrevivientes

La masacre duró cerca de dos horas. Los uniformados detuvieron a principales líderes del movimiento estudiantil y los llevaron al Campo Militar Número 1, al norte del Distrito Federal.

Testigos y sobrevivientes de la matanza han relatado que los policías y militares impidieron la entrada de ambulancias de la Cruz Roja y la Cruz Verde, por lo que muchos quedaron tendidos ahí, agonizando, en la plaza de Tlatelolco.

Los pocos que pudieron ser atendidos fueron trasladados a la Tercera Delegación, en la Cruz Roja, y en los hospitales Rubén Leñero, de Balbuena, y Central Militar, relató la UNAM.

23:00 horas | El Ejército se retira

Comandados por el general Crisóforo Masón Pineda, los militares y sus unidades abandonan la Plaza de las Tres Culturas.

Aún se desconoce la cifra exacta de los muertos y heridos. El gobierno mexicano manifestó en 1968 que fueron solo 20 muertos; tres años más tarde, la escritora Elena Poniatowska, en su libro “La noche de Tlatelolco”, publicó la entrevista de una madre que buscó entre los cadáveres a su hijo y reveló que por lo menos había contado 65 cadáveres en un solo lugar. El periodista inglés John Rodda, en sus investigaciones independientes, durante las que entrevistó sobrevivientes y testigos de los sucesos en los hospitales, calculó que el saldo fue de 325. Años más tarde, en una segunda investigación, el número se rebajaría a 250.

Algunos autores, como Jorge Castañeda, creen que todo uso de la fuerza pública comenzó a ser magnificado por la población luego de la operación contra los estudiantes en Tlatelolco. Este autor sostiene que los estudiantes asesinados fueron 68, y que también murió 1 soldado.

Sin embargo, la BBC de Londres, en una acotación hecha en el 2005 al despacho informativo original del 2 de octubre de 1968, y luego de conocerse las implicaciones de la CIA en los hechos, sostiene que el número de víctimas oscila entre 200 y 300, y que los cuerpos rápidamente fueron retirados en camiones de transporte de basura.

En general las estimaciones calculan el número de muertos en un rango que va de los 200 hasta los 1500. Testigos afirman que hubo grúas recogiendo centenares de cadáveres que había a su paso para luego ser arrojados e incinerados.

Algunas víctimas de dichas acciones intentaron caracterizar la masacre de Tlatelolco ante tribunales nacionales e internacionales como un crimen de lesa humanidad y un genocidio, afirmación que fue sustentada por la fiscalía mexicana, pero rechazada por sus tribunales. También intentaron llevar a los autores materiales e intelectuales de los hechos ante la justicia. En el cincuenta aniversario de la masacre, el gobierno mexicano reconoció los hechos como un crimen de estado y constituyó una política de reparación a las víctimas.

El sábado 12 de octubre de 1968, Díaz Ordaz, estuvo presente en la inauguración de los XIX Juegos Olímpicos, bautizados como la olimpiada de la paz; durante la ceremonia, un grupo de manifestantes lanzó sobre el palco donde el presidente se encontraba un papalote de color negro en forma de paloma, en repudio por la matanza del 2 de octubre.

Películas que retratan los hechos del 2 de octubre de 1968:

El Grito, México 1968

La película se basa en el testimonio de un estudiante sobreviviente de la masacre de ese día y de los eventos previos que causarón la msiva protesta estudiantil encontra de la represión de ese gobierno. La película esta dirigida por Leobardo López y poducida por José Rovirosa.

Rojo Amanecer

En el añó de 1990, se estestreno este filme que retata cómo una familia mexicana que vivía en un de los edificios de Tlatelolco observa la multitud que se organizaba en la Plaza de las Tres Culturas, pero se ve envuelta en la matanza orquestada por el Ejército. El filme es dirigido por Joge Fons y producida por Héctor Bonilla y Valentín Trujillo.

Tlatelolco: Las claves de la masacre”

Bajo la dirección de Carlos Mendoza y la producción Nancy Ventura, la película estrenada en 2003, este documental reúne varios testimonios cinematográficos que se conocen sobre el 2 de octubre de 1968, con una ambientaciñon y bullicio reales.

Los rollos perdidos

Este filme intenta esclarecer la ubicación de un filme que realizó Servando González y que durante un tiempo se albergaron en la Cineteca Nacional de México bajo otro nombre y que en 1982, un incendio en el lugar destruyó casi por completo, que retraban algunas dudas que aún quedaban sobre esa fecha.

Tlatelolco, verano del 68

En 2013, bajo la dirección de Carlos Bolado y la producción de Rovito, Salinas, Sariñana, Sokolowickz y Von Damm, se estrenó este filme que habla sobre los acontecimientos del 2 de octubre y la transición para ocultar al mundo lo que sucedió, y prestar más atención a los Juegos Olímpicos de ese año.

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